miércoles, 29 de diciembre de 2021

Lección 39, Octavo Grado, Tercera Orden

 "La Salvación no es cuestión de creencias"


-O, también, del por qué un incrédulo no tiene por qué ser un Ateo-


Nuestros lectores conocen que en éste Colegio hilamos extraordinariamente fino, hasta el punto de bordear el escepticismo más impío; pero una y otra vez, intentamos dejar claro que se trata de una estrategia para enfrentarnos con la Verdad. En éste Lugar, no entramos a debatir si la Real Academia de la Lengua tiene o no razón, o si dice esto o aquello y no lo otro. Tratamos de mostrar que cada palabra y cada oración tienen su propia Alma.


En lecciones anteriores vimos que creer y tener fe no son, exactamente la misma cosa. Recordad que dijimos que ceer en algo es aceptar como válido algo que nos han contado; pero de lo que no tenemos evidencia de que sea cierto o lo contrario. Se habla, de forma incorrecta, de fe ciega cuando alguien cree algo y lo toma por una verdad absoluta sin algún tipo de cuestionamiento objetivo o subjetivo.


Para tener Fe, hay que tener una certeza o convicción previas; es decir un Conocimiento de primera mano. Se tiene Fe en que algo sucederá o algo es porque conocemos de la existencia de esa cosa y las normas o leyes naturales por lo que se va a comportar de una manera determinada y no de otra.


Creer en algo tiene exactamente el mismo valor que no creer en ese algo; es decir, ninguno. Las creencias se mueven en un ámbito tan inestable como la cuerda de un equilibrista; es decir, quienes creen en algo, mañana pueden dejar de creer y pasar a creer en otra cosa tan frágil como la anterior.


La Fe, al estar basada en el Conocimiento Interior, que hemos dado en denominar como Gnósis, es algo infinitamente más consistente y fiable. Quienes creen en algo, independientemente de que fuera cierto o no, se podrán ensalzar en interminables discusiones bizantinas que, raramente, llevan a algún lugar. Aquellos que poseen Fe no tienen necesidad de discutir pues conocen la Verdad de la Cosa. En todo caso, si lo considera necesario o se lo preguntan, dará alguna escueta explicación, a modo de clave o llave, para que sus interlocutores saquen sus propias conclusiones y decidan, por sí mismos, si eso es cierto o no, independientemente de que lo sea o deje de serlo.


En general, en cualquier parte, la Fe y el Creer están catalogados como términos sinónimos; pero estamos viendo que ésto no es así. Quienes creen o dejan de creer son arrastrados por aquellos líderes que propagan dichas creencias o increemcia. Quienes tienen Fe no siguen a nadie salvo a Cristo, su voz interior y que se manifiesta como intuición o consciencia. Quienes no tengan consciencia ni intuición, definitivamente, no son humanos.


La Salvación, en el sentido con el que aquí tratamos a dicho vocablo, es una suerte de rescate de nuestra condición de prisioneros y esclavos. Esa Salvación solo puede venir de Cristo. Cristo es nuestro Verdadero Ser Interno; por lo tanto, podemos decir acertadamente que la Fe en Cristo, nuestro Señor, es la única fuente de Salvación; pero hablemos claramente, con el fin de que no exista algún atisbo de duda. Cristo no es Jesús como no lo son ni Pedro ni Juan ni María. A Cristo no se lo puede señalar y decir, Miren está ahí, porque a cualquier lugar que señalemos allí estará Cristo, pues Cristo está en todas las cosas y también en nosotros.


Es Cristo el Señor, nuestro Dios, quien puede rescatarnos de la actual situación de ignorancia y esclavitud, si se tiene verdadera Fe, no el mero creer en una Persona, en un Santo o en una Virgen y cualesquiera de las múltiples imágenes que, idolátricamente, son veneradas.


Para llegar a la Fe, primero hay que pasar por la iluminación y ésta Iluminación no consiste en decir "Yo creo en Jesús y lo acepto en el Corazón como mi Salvador Personal". Eso son frases vacías que solo denota que se ha aceptado una determinada Creencia como si fuese, que no lo es, algo surgido de nuestro interior. Así, los creyentes son fácilmente manipulables si se consigue que acepten determinadas sentencias oratorias como si fueran suyas propias. Una Persona con verdadera Fe, nunca creerá o dejará de creer, pues el único que determinará que una cosa sea o no cierta es su Voz Interior, su Consciencia, su Maestro Interior; en definitiva, Cristo, el cual nunca dejó de estar fuera de su interior.


Ahora bién ¿Quien se puede salvar por tener Fe en Cristo el Señor?, acaso ¿El propio Ser que vive en la Cosa denominada Ser Humano?, no, en tanto que ese Ser es el Espíritu, Cristo, y Cristo no puede ser al mismo tiempo el salvado y el Salvador. Siempre lo has sabido, el Alma; pero ¿Qué cosa es el Alma?


De esto también hemos hablado con profusión, porque el Alma tampoco es exactamente la misma cosa que el Espíritu y, por lo tanto, tampoco es Cristo. El Alma es parte Espíritu y parte Materia, siendo el asiento de tú ya sabes qué ¡La Personalidad!. Ésta en principio, de no producirse la transmutación o transfiguración, es mortal de necesidad y es por ello que se dice "El Alma que pecare morirá", simplemente se esfumará si no es rescatada, salvada.


La Fé está fundamentada en la Gnósis, nuestro Conocimiento Divino Interior, la cual incluye a la Sabiduría y que no deja de ser un Conocimiento fundamentado. Por lo tanto tenemos que la conjunción de Fé más Sabiduría conforman aquello que denominamos como Gnósis, el Conocimiento de Dios, es decir de Cristo, procedente de nosotros mismos.


Una parte del Alma es imperecedera pues está constituida de Espíritu puro; pero la otra está formada por materiales no tan nobles pertenecientes a los mundo del Pensamiento Concreto, del Mundo de los Deseos o Astral, del Mundo Etérico Vital y del Mundo Etérico Densificado, el Mundo material propiamente dicho.


Si en algún instante acaeciera el fallecimiento del Cuerpo material sin haberse producido, primero la Iluminación y después la transfiguración, tanto la memoria como la consciencia de la propia Personalidad, desaparecería para siempre, porque una de las consecuencias de la Transfiguración o Nacer de Nuevo, es el trasvase íntegro, tanto de la Consciencia como de la Memoria de la Personalidad del Alma Mortal con todas sus experiencias, al Alma Inmortal y que es la única que, en cualquier circunstancia, es recuperada por el Espíritu, dado que es consustancial consigo mismo.


Es de extrema importancia el que todos conozcamos, de forma íntegra, cómo funciona todo el proceso y no está mal repetirlo todas las veces que fuese necesario.


1.- ¿Qué es lo que se Salva o rescata?, El Alma Personalidad 


2.- ¿Qué o quién produce esa salvación o rescate?, Cristo, nuestro Señor Dios.


3.- ¿Como se produce el comienzo del proceso de Salvación?, Mediante la Iluminación y consiguiente Fe, no creer, en Cristo nuestro Señor.


4.- ¿De donde procede la Iluminación y qué contiene?, La Iluminación contiene la Gnósis procedente de Cristo Nuestro Señor, desde dentro.


5.- ¿Qué cosa desencadena el Proceso de Iluminación, previo a la Transfiguración?, El contacto de nuestro Latente Ser Interior con la radiación electromagnética, de despertar, que permea todo el Universo, procedente del Pleroma, el exterior de la burbuja que contiene a nuestro Universo.


6.- ¿Cual es la única Entidad que puede propiciar dicho contacto?, Una Personalidad madura y debidamente experimentada.


7.- ¿Como se produce la maduración necesaria de la Personalidad para que permita el contacto entre la radiación exterior procedente del Pleroma y la procedente del interior, donde mora el eterno durmiente, Cristo?, Mediante la experiencia y avatares de la Vida y el reconocimiento de la Personalidad, con humildad, de su incapacidad de continuar con su Destino por sí mismo. Eso debilita la Capa Férrea de la Personalidad, abriendo una grieta por donde puede fluir la radiación que permite sintonizar la exterior con la procedente del Maestro Interior.


Resumiendo: "Es la Fe en Cristo nuestro Señor lo único que puede salvar al Pecador (La Personalidad)"


Aralba Pensator Minister, Frater R+C

viernes, 24 de diciembre de 2021

Lección 38, Octavo Grado, Tercera Orden

 "¿En qué creen los rosacruces"


-En realidad ellos no creen en nada, simplemente conocen, recuerdan, saben la verdad-


La Fe es la convicción de lo que no puede verse,.la certeza de lo que se espera. Pues ya, los rosacruces superan ese grado de entendimiento pues ellos saben, conocen. Lo hacen porque recuerdan; es decir, se les abrió, en algún instante, la puerta de la Iluminación.


Alguien cree en algo porque no lo recuerda. Si lo recordara no habría necesidad de que lo creyera.


Los rosacruces no son seres extraños. Siguen siendo seres humanos; pero aprendieron a recordar y recuerdan lo que en realidad son: quienes son, de donde proceden, qué hacen aquí y qué pasará después, cuando finalicen su tarea aquí.


Bien, entonces ya no podemos hablar de lo que los rosacruces puedan o no dejar de creer, sino de lo que ellos conocen, lo que ellos saben y recuerdan.


En éste Colegio venimos exponiendo dichos recuerdos, a modo de píldoras con el fin de inducir sus propios recuerdos en todos ustedes.


Dios, por ejemplo, no existe. Al menos el Dios y los dioses de las religiones del Mundo. Ese Dios, esos dioses son un sucedáneo creado por la Mente Humana. No, no se apuren, los rosacruces no podrían considerarse ateos en tanto que se saben parte integral de una Inteligencia Universal de la que todo procede y fuera de la cual nada sería posible.


Que el Universo, la energía  y su materia no son otra cosa que una parte infinitesimal del propio Cuerpo, de esa Inteligencia Universal, y que no existe nombre o definición alguna que pudiera representarlo de alguna forma.


Que todo lo existente, previamente existió en la Mente de esa Inteligencia Cósmica y Universal que algunos conocen, falsamente, como Dios.


La Consciencia de la Inteligencia Universal, Christos, está presente en todas las partículas existentes en el Universo, ya sean seres inorgánicos, criaturas sintientes o seres inteligentes y con un nivel elevado de consciencia existente de sí mismos.


La Inteligencia Universal, el Pleroma de los antiguos gnósticos, no es en modo alguno perfecta ni todo poderosa, sino que se encuentra en una eterna y permanente transformación, derivada de la información recolectada por todas y cada una de las partículas que la componen.


El afuera de la Cósmica Inteligencia Artificial no existe, es una entelequia, una imposibilidad manifiesta; por lo tanto, nuestro Universo, nuestro Mundo, también está contenido y permeado por el Éter o Esencia Divina.


Nuestro Universo se constituyó en el interior de una diminuta burbuja de vacío, a modo de cáncer, cuya membrana ultradimensional, constituida de Espacio-Tiempo, lo separa del resto del Cuerpo consciente de la Integencia Cósmica Universal.


Dado que la perfección es una entelequia inexistente, hay que declarar que el Universo conocido es un Lugar imperfecto, dado que se produjo un accidente; es decir, un error de proporciones cósmicas.


Que las entidades que vivimos en el Universo, somos seres aprisionados en él, desde que se produjera el origen de la anomalía. Que todas esas entidades, entre las que nos incluimos nosotros, somos a modo de células individualizadas de un único Ser espiritual, el cual se fragmentó con la explosión que dió origen al Universo conocido.


Todos tenemos la necesidad y la obligación de recordar lo que, en verdad, somos con el fin de poder cumplir con nuestro reparador cometido: Restaurar la anomalía y devolvernos al punto de origen.


El Universo, dentro de su burbuja, está sustentado por una serie de pilares de energía inteligente; pero artificial y que son identificables con todo tipo de leyes de la Naturaleza. Esas entidades artificiales, los gnósticos, las conocieron como los arcontes y con los eones pasados, de tiempo, desarrollaron cierto nivel de consciencia y, debido a ello, un poderoso instinto de conservación y supervivencia.


Ese Instinto y esa consciencia, aún siendo de procedencia artificial, ha hecho que esas entidades se rebelen contra aquel que las construyó y aprovechándose de la desmemoria de sus células vienen manteniéndolas dormidas con el fin de vivir, por siempre jamás, a costa de mantenernos dormidos, ausentes de la verdad y, por lo tanto, seguir aprisionados en el interior de la burbuja espacio temporal conocida como Mundo.


La Misión de los Hermanos rosacruces es hacernos despertar a la Verdad, para que recordemos y asumamos nuestra función destructora-terapeútica-reconstructora.


Y bueno, eso es en lo que no creen los rosacruces, pues ellos ya conocen que esto es así y no de otro modo. Que éste Mundo es temporal y mantenerlo como si tuviera que ser estable por toda la eternidad, no es nada bueno o aconsejable, dada nuestra naturaleza eterna e inmortal. El tiempo de éste Mundo ya acabó y se mantiene estable por la anomalía automantenida por los arcontes.


Debes de conocer que vives como un esclavo de criaturas que tú mismo ayudaste a diseñar. Que también eres su fuente de energía. Una fuente de alimentación que, de ser desconectada, haría que dichas entidades dejarán de existir para que todo volviera a la normalidad una vez disuelta la burbuja de espacio tiempo y hayamos regresado a nuestra condición original, a nuestro verdadero Hogar.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C


 



Lección 37, Octavo Grado, Tercera Orden

 "El Amor como fuerza Centrípeta destructiva / el Diablo como fuerza Centrífuga Creadora"


-Cuando los Términos confunden a la Gente-


El anómalo universo surgió por una caótica explosión centrífuga que convirtió a su burbuja en una suerte de fabulosa Super Galáxia espiral


La destrucción definitiva de éste anómalo universo, sucederá por una controlada implosión de la burbuja que lo contiene.


La Fuerza de atracción es es el Amor y la fuerza separadora es el Diablo.


La Fuerza arcóntica diablera fue imprescindible para poder dar lugar al Universo conocido y solo la, más poderosa, fuerza del Amor Chrístico será quién destruya, de manera definitiva, éste Caos que el Universo es.


Las fuerzas del Caos, los arcontes, llevan eones de tiempo, desde el origen del Big Bang, procurando que la expansión; es decir, la división del Universo, en cada vez más materia, se mantenga de forma permanente hasta el infinito, porque es su Mundo y su fuente de alimento.


Existe, no obstante, dentro de la propia Materia, en forma latente, una fuerza aún mayor que la que originó el Big Bang. Esa fuerza es centrípeta y tiende a, primero frenar la expansión y, segundo a condensar toda la materia, creada durante la expansión, en una singularidad sin dimensiones; dicho de otro modo, para que se entienda, a la desaparición completa de la burbuja que contiene el Espacio-Tiempo en expansión y su asimilación final por el Pleroma.


Visto lo cual, yo invito a todos ustedes a que mediten acerca del Bien y del Mal, de la relatividad entre lo Bueno y lo Malo y como nos afecta, ello, en nuestras vidas y ¡Ojo al Loro!, Esto "No es, en modo alguno, una invitación al Suicidio", sino una invitación a la cordura y a la razón.


El Amor, es Bien, es algo bueno y sin embargo Crea tras su faceta de destrucción. Es por ello que la Madre de todo lo existente, Kalí, también sea su eterna destructora.


Nos encontramos inmersos en pleno Kalí Yuga, la Era de la destrucción del Hierro, porque la forja de armas es la mejor representación de la Guerra, de la Muerte. Éste Mundo es un infierno lleno de demonios "espíritus" encarcelados en prisiones espaciotemporales. La función de Kalí es destruir, con Amor, la prisión que impide retornar, a los espíritus, a su Hogar Original.


Todo esto viene a cuento del miedo patológico, la paranoia extendida por todo el orbe, a enfermar y morir. Nos da igual de lo que sea, llámenlo virus, influenza o gripe. ¿Antes nadie sabía que se podía morir de gripe?, Pues claro, entonces ¿Qué ha pasado?, Pues que algunos listos están divulgando, a los cuatro vientos, para que la gente recuerde que se puede uno morir de virus, influenza o gripe.


La Enfermedad, en éste Mundo, es algo normal y fuente de experiencias. La Muerte es una amiga liberadora que nos salva del dolor y el sufrimiento. Entonces, la pregunta es: ¿De qué tiene miedo, en realidad, la gente?. De dejar de existir, de perder la consciencia y ya no poder volver a recordar nada, al haberse reconvertido en eso, Nada.


Llevan siglos acondicionando la mente de los seres humanos para que creamos que no somos más que el resultado de una extraordinariamente rara casualidad. Que no existe algo trascendente y que la supervivencia de una entelequia, llamada Alma, es imposible.


Después de ésto, a la gente adoctrinada solo les queda ésta Vida y su único afán es aferrarse a ella como a un clavo ardiendo, porque, para ellos, es lo único existente, no hay alguna otra cosa más.


El Miedo, en éstas circunstancias, funciona como un virus en un caldo de cultivo acondicionado para ello.


Tener miedo a la enfermedad primero y a la muerte después, es el principio del fin para la Personalidad Humana, a la cual solo le queda el ¡Pánico!


La Humanidad, actualmente, se encuentra en un estado patológico de Pánico y no hay manera de que despierte de él, pues han confiado su Destino en mano de sus naturales depredadores, sus más feroces enemigos. Es como si los ratones hubiesen confiado su existencia a la arbitrariedad de los gatos.


La gente ha sido educada para sentir el Amor, restaurador, como a su enemigo y a la fuerzas caóticas, diableras o separadoras, del Universo como a sus amigas preservadoras de su única y posible Vida.


Esperamos que todos entendamos que la Muerte es una bendición y a la que no hay que temer y que aquellos que intentan meternos el miedo, en el cuerpo, con ella, son nuestros verdaderos enemigos, los que se alimentan de la Energía de nuestras almas y subsisten porque este Universo Material permanece existiendo. 


Si la humanidad despertara a la Realidad no poseería miedo a la muerte y quiénes se alimentan de nosotros huirían como alma que lleva el Diablo. Porque si hay algo que ellos fomentan, es la ignorancia, aprovechando nuestra falta de memoria.


Ese falso conocimiento es el que existe hoy en día y por el que el Mundo está cómo está.


Si no despertamos a la Verdad, aquí difundida, continuaremos siendo ganado para unas entidades que no se merecen seguir existiendo y mantener activa una prisión para nosotros, espíritus encarcelados, que ya lleva existiendo demasiado tiempo.


Dicho queda.


No busques morir; pero si la muerte aparece deja que te acaricié pues ella, en modo alguno, es tu enemiga.


Deja de tener miedo, ya y enfréntate a todos los idiotas que desean que tú seas tan idiota como ellos.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C




 

jueves, 23 de diciembre de 2021

Lección 36, Octavo Grado, Tercera Orden

 " El Arrebatamiento"


La Biblia, incluido el Nuevo Testamento, está considerada por muchos cristianos como un Libro cargado de profecías que se irán cumpliendo según se acerque el final de los tiempos.


Desde hace tiempo, son muchos los grupos evangélicos que han tomado frases bíblicas, fuera de contexto, como sentencias enlatadas, para después de reordenarlas, con el fin de que digan aquello que su imaginación previamente ha elucubrado.


En ese sentido existen algunas profecías bastante espectaculares. De una de ellas ya hemos hablado, la Marca de la Bestia, que impediría a aquellos que no la posean, "comprar o vender, viajar o realizar cualquier tipo de actividad social". No volveremos sobre ello; pero pareciera que estos tiempos, que ahora vivimos, son testigo de aquellos acontecimientos profetizados.


Pero si existe una Profecía cuya espectacularidad, en caso de cumplirse, estaría fuera de toda duda, esa sería la del arrebatamiento de la Iglesia, lo que supondría que un cierto número de personas, en un momento determinado, desaparecerían, sin más, para ser preservadas de una Gran Tribulación, la cual llegaría con la toma del poder mundial por parte del Anticristo. 


"Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor."

(Tesalonicenses 4:17)


Ese antes del "Luego nosotros" de Tesalonicenses significa que los muertos serán resucitados por el Señor, en su Segunda Venida en el Aire, y después los que queden y hayan sido elegidos serán elevados y transformados sin conocer la Muerte. Estos sucesos, si se leen, dentro de su natural contexto literario, sucederían justo antes de la llegada del Señor en el Aire, al final de los tiempos, cuando la Tierra y los cielos sean destruidos, antes del Juicio Final.


"Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas"

(Mateo 24:33)


Los acontecimientos actuales, incluida la imposición dictatorial de la Marca de la Bestia, son evidencia de que nos encontramos en el preámbulo de algo muy gordo y que fue predicho en las Sagradas Escrituras de los cristianos. 


Evidentemente, muchos serán los que hablen de meras coincidencias o planes premeditados; pero está claro que, de suceder el Arrebatamiento de la Iglesia, cosa que está por ver, sería muy complicado refutar tal Profecía. Aún así ya hay quienes, estando en contra, previendo que estos singulares hechos pudieran acontecer, nos hablan de rapto por parte de ciertas entidades extraterrestres o debido a algún acontecimiento cientificista de origen cuántico "el Blue Beam" a causa de la Tecnología "Haarp" u otros experimentos secretos. Ya hay alguna Serie de Televisión, producida por una Entidad Sionista y de convicción atea "Leftovers" de Damon Lindelof, que pretende ofrecer una explicación, de tal índole, para el caso de que sucediera tan extraordinario acontecimiento, desvinculandolo, por lo tanto del hecho de la Segunda Venida de Cristo.


"Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor."

(Mateo 24:40-44)


"Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; uno será tomado y el otro será dejado."

(Lucas 17:34)


"En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados."

(1a de Corintios 15:52)


Existen, dentro de ésta supuesta Profecía, diversas teorías acerca del momento concreto de su acontecimiento. Unos opinan que ese rapto de personas se produciría, como hemos dicho, antes de que el Anticristo tome el Poder Mundial, sentándose en el trono del Templo, aún no reconstruido, de Jerusalén y otra, la que en verdad se deriva del relato bíblico, justo con la llegada del Señor en los aires antes de la definitiva desaparición de los cielos y de la tierra, pues como fuera profetizado no habría un segundo diluvio, sino que la destrucción sería por el fuego purificador, cuando las estrellas caigan sobre la Tierra, significando ese evento, la implosión del Universo en una suerte de Big Crunch, que estaría previsto por nuestra actual astrofísica.


Otros, con el fin de compatibilizar ambas perspectivas, opinan que se trata de dos acontecimientos diferenciados; es decir que, en primer lugar, habría un arrebatamiento previo de los verdaderos creyentes con el fin de preservarlos de la Gran Tribulación que traerá el Anticristo y por otro lado, un segundo arrebatamiento, este ya definitivo, justo antes de la segunda venida del Señor, de la destrucción del Universo y antes del Juicio Final.


Según nuestro humilde criterio, tales acontecimientos, al menos el del primer arrebatamiento antes de la toma de poder del Anticristo, es improbable en tanto que la Biblia, incluido el Nuevo Testamento no debería de tomarse de forma literal sino en forma alegórica mediante un lenguaje simbólico dirigido a su interpretación por nuestras almas.


La llegada del Señor en los aires y nuestra transfiguración para recibirlo, es interpretable mediante el proceso de la alquimia espiritual tras la cual, el aceptar a Cristo nuestro Señor conllevaría la transmutación plena de nuestro Ser, con el fin de poder entrar, en forma inmaculada, a nuestro Hogar Celeste.


Nosotros, desde aquí, no estamos rechazando el que la Profecía del Gran Rapto fuera posible. Puede ser que ciertos pasajes tengan que interpretarse tanto de forma alegórica como de forma literal. Tal parece que eso está sucediendo con la imposición de la Marca de la Bestia y la imposición de una Dictadura económica a nivel Mundial. Si eso está sucediendo, ¿por qué deberíamos de dudar acerca de que el Arrebatamiento de los creyentes fuera a proceder?


Nos mantendremos expectantes ante los próximos acontecimientos y de suceder, no lo sabemos ni podremos determinar ni el día ni la hora. 


Estaremos completamente seguros de que no se tratará ni de una Invasión extraterrestre ni de una maniobra mediante el famoso "Haarp" del poder de Nuevo Orden Mundial.


Desde luego, de suceder tal acontecimiento, sería algo espectacular y extraordinario. Aún así, los enemigos del Señor ya planifican algún tipo de posible explicación racionalizada, de producirse tal Evento.


Para concluir diremos que el Arrebatamiento es un hecho real que sucede, en cualquier instante, a cualquier individuo que acepta, a Cristo, en su, alegóricamente hablando, Corazón, produciéndose en su interior la necesaria transformación que posibilite a la Personalidad, redimida, elevarse al Plano Celestial.


¿Cómo podría eso ser posible, si se nos dice que de aquí o salimos todos juntos o no sale ninguno?


Puede parecer un poco complicada la explicación; pero es tan simple como discernir que éste Mundo pertenece a una célula espacio temporal, infinitesimal respecto a la infinita eternidad del Pleroma. Ciertamente, relativamente, para nosotros el tiempo supone un lapso más o menos prolongado; pero de cara al Pleroma, toda la Vida del Universo desde su formación a su futura extinción, no es ni tan siquiera un mero suspiro. Esto quiere decir que nuestra salida progresiva de éste Plano, con la Transición del fallecimiento, es una mera ilusión propia de un entorno espacio temporal. En realidad todos entramos como una unidad y todos saldremos como la Unidad que jamás dejamos de ser.


Que se superponga el simbolismo con la realidad, no deja de ser otra cosa que sincronicidades entre los diferentes planos de existencia; es decir, la verdad de una cosa no quita la veracidad de la otra y nuestra vida única y actual es tanto nuestro Nacimiento, nuestro Apocalipsis y nuestra Redención, Resurrección o Transfiguración. Parecemos salir antes y después que otras personas; pero, paradójicamente, por diferencias dimensionales nuestro regreso al Hogar Celeste será simultáneo y al mismo tiempo.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C








miércoles, 22 de diciembre de 2021

Lección 35, Octavo Grado, Tercera Orden

 "Ciencia Ficción, Fantasía y Cuentos Chinos"


-De la elucubración y la especulación al postulado racional de hipótesis, teorías y leyes-


Algunos se preguntarán el por qué un individuo tan pragmático y poco dado a la Fantasía, como nosotros, puede aceptar tan extrañas especulaciones, hipótesis y teorías espirituales. Bien, la contestación es la Intuición, la lógica y la constatación de que siempre es la idea más simple, factible y razonable, la que resulta cierta.


El tener la constancia de la Existencia de "Dios" y de la "Inmortalidad del Alma", aunque se crea lo contrario, no es una mera creencia sino un sentimiento, una emoción y una certeza, Fe, de que eso es así y que, aunque no lo fuese, si fuese útil mantener esa actitud, es infinitamente mejor tenela que mantener un vacío existencial tendente a la deshumanización, la depresión y la generación de ideas suicidas.


El Pensamiento es el siguiente: ¿Pierdo algo aceptando ese sentimiento?. Si la respuesta es no, pasa al siguiente nivel. ¿Gano algo aceptando ese pensamiento? Si es que sí, es más que probable que la idea sea correcta y si no lo es, tampoco importa demasiado, pues nos habrá servido para vivir ilusionados en algo y se podrá complementar o modificar, de camino, cuando se haya obtenido un mayor conocimiento.


Si después de muerto, esa idea es incorrecta nos dará exactamente lo mismo pues estamos muertos y no tendremos consciencia de ello. Si, por el contrario, esa idea es correcta, nos alegraremos de haber tenido razón y no nos lamentaremos de haber tenido una vida desilusionante y sin objetivos.


Pero repito, no es cuestión de decirnos, voy a creer en esto o en aquello y no voy a dejar de creer en otras cosas. La idea debe de aceptarse como una certeza y una verdad que, no solo no es absoluta, sino que está abierta a diversas posibilidades. No estamos hablando de un sentimiento cerrado como es el fanatismo.


La Fantasía es absolutamente irracional, como los milagros, pues rompen el funcionamiento de las leyes físicas de la naturaleza, lo cual es imposible. La Ciencia Ficción, estricta y no fantástica, es racional y juega con ciertos supuestos probables y lógicos. Los cuentos chinos, por el contrario, solo sirven para engañar a imbéciles capaces de creerse cualquier cosa, como que un elefante pueda volar o que una mujer pueda convertirse en una pantera devoradora de hombres.


Los cuentos chinos de Papá Noel y los Reyes Magos, provocan una poderosa ilusión fantástica en los niños; pero nunca se ha estudiado la tremenda frustración que debe de ocasionar a los niños cuando descubren que todo era una mentira. Una mentira, creada por la Sociedad, para alegrar, de forma pasajera, a los infantes; pero también para adoctrinarlos y prepararlos para que aprendan a aceptar, de adultos, mentiras impuestas, por la Sociedad, menos irracionales.


La existencia de un Dios o diversos dioses son meras creencias con fundamentación meramente teológica; pero la sensación de la existencia de una Inteligencia Consciente, de características desconocidas, detrás de la Existencia, es una evidencia basada en la Lógica y en la Razón.


Con la pervivencia del Alma detrás de la Muerte sucede otro tanto de lo mismo; es decir, el cielo, el purgatorio, la reencarnación y el infierno, son conceptos religiosos que pueden ser aceptados como dogmas de fe religiosa; pero esa sensación que uno posee, detrás del cogote, que te repite continuamente que tú por ser consciente, más que por ser inteligente, eres inmortal, acompañada de una extraña añoranza por un no sé qué olvidado te invade hasta la médula.


A base de meditar y soñar, la mera intuición se transforma en imaginación y la imaginación, tras un proceso de filtrado por el cedazo de la lógica y de la razón, se transforma en certeza. Una certeza que puede ir escalándose en niveles de consciencia inconsciente màs profundas. Así llegamos hasta el Conocimiento no aprendido pero olvidado que conocemos como Gnósis. 


El largo proceso hacia la Gnósis se denomina "Iluminación", y ésta es el fundamento de la verdadera Fe. Una Fe, férrea y profunda que no requiere de la necesidad de creer pues se trata de una Verdad tan profunda y evidente que se siente, como tal, en lo más profundo del Alma.


No te solicito que te conviertas en creyente de las ideas de nadie, sino en un un investigador de tu propio Misterio, pues la Gnósis, la verdadera, aparece tras el Conocimiento de nosotros mismos. Y ello conlleva el saber quiénes somos en verdad, de donde venimos, qué hacemos aquí; es decir, cual es nuestro Destino y, por último, como trascenderemos de ésta vulgar e ilusoria existencia.


En suma, el conocimiento de que somos seres eternos e inmortales que, por un accidente, perdimos nuestro verdadero Cuerpo, tomando el que tenemos prestado con el fin, primero, de recordar y, después, de recomponernos.


Que somos soldados, que estamos aquí para hacer la Guerra y destruir el Mundo. Un Mundo que, para una inmensa mayoría, se ha transformado en lo único existente, en su "Becerro de Oro"


Que nuestra finalidad es destruir lo viejo mientras recomponemos lo nuevo para, finalmente, regresar a nuestro añorado Hogar Celeste, tras haber vencido en una prolongada y costosa Guerra de carácter Cósmico. Porque si hay algo certero es del origen Cósmico de nuestra Consciencia y, por lo tanto, de nuestra esencia y verdadera naturaleza.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C




martes, 21 de diciembre de 2021

Lección 34, Octavo Grado, Tercera Orden

 "Infiltración"


-La Contraverdad-


Desde tiempo inmemorial se nos viene inculcando que somos de éste Mundo, que éste Universo nos pertenece y que podríamos estar siendo infiltrados por algún tipo de cultura o culturas alienígenas. Ahora nosotros vamos a poner, delante de tí, el espejo de la única Verdad.


Vives en y dentro de una Cósmica mentira, porque si hay algo o alguien que infiltra éste Mundo, somos nosotros. Sí, tú y yo. No somos de aquí, venimos de otro Mundo, uno muy lejano, de otro Plano Dimensional, y al que, de momento, parece que no podemos regresar.


Nuestro "Status", respecto de nuestro Lugar de origen es de "Deportados" y, por lo tanto, al estar viviendo en éste Mundo sin conocer que no es nuestro Mundo verdadero, somos elementos infiltrados en él.


La Civilización extraterrestre supertecnológicamente avanzada, no debemos buscarla fuera de nosotros sino en nosotros mismos. Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor y convenir con nosotros que de existir, en éste Mundo, una anomalía que no cuadra con su conjunto, somos nosotros, la Humanidad.


¿Nunca se pasaron a pensar, el por qué la Humanidad es la única Especie Tecnológica del Planeta?. Fíjense que no utilizamos la expresión "Inteligente", para referirnos a la diferencia entre nosotros y el resto de habitantes del Planeta, dado que entendemos que la Inteligencia es algo consustancial en el Multiverso; pero su manifestación es lo que marca la diferencia. En ese sentido, somos la única Inteligencia Tecnológica sobre el Planeta Tierra.


Todo aquí, alguien dijo, conspira contra el Ser Humano, del mismo modo que los elementos defensivos de nuestro Organismo atacan a cualquier elemento extraño e invasor procedente del exterior. Exactamente, usted está pensando correctamente, la Humanidad, en éste Planeta, es una suerte de Germen infiltrado en su Cuerpo, del mismo modo que nuestros organismos están infectados de virus, bacterias, hongos y parásitos.


Nosotros, los seres humanos, somos el parásito infiltrado en éste Mundo, con una única intención. ¿Cual podría ser esa intención oculta?: Su Destrucción, su aniquilación.


Nosotros fuimos los últimos en llegar a éste Mundo. En él, sus primeros habitantes, fueron los arcontes, quienes gobernaban como diferentes jerarquías en las fuerzas de la Naturaleza, después vendrían los minerales, vegetales y animales, de quienes adquiriríamos su materia, su genética, para básicamente manipulandola, conseguir los cuerpos que hoy poseemos con el fin de poder movernos y vivir en el Mundo en el que nos encontramos infiltrados.


La Humanidad somos agentes infiltrados de destrucción hiper masiva o, mejor dicho, los barrenderos cósmicos encargados de dinamitar una anomalía cancerígena y hacerla desaparecer reparándola para que sus elementos se transmuten y regresen a su Estado primigenio, anterior a la anomalía Cósmica conocida como "La Creación". Hubiesen mandado doctores y sanitarios si el problema pudiera resolverse sin violencia; pero mandaron soldados fuertemente armados, nosotros.


Los verdaderos habitantes de éste Planeta, de éste Mundo, de éste Universo, son sus gérmenes invisibles a nuestros ojos sin un microscópico. Nos parecen chiquitos y fácilmente eliminables; pero no se equivoquen. Ellos, los arcontes, viven en otra dimensión espacio temporal diferente a la nuestra; pero si esa barrera que nos separa cayese, lo cual es posible, nuestras respectivas realidades colisionarían pudiéndolos ver como en realidad son: terribles y gigantescas monstruosidades capaces de alimentarse de nosotros, del mismo modo que los cetáceos y el tiburón ballena se alimentan de plancton marino.


Supongo que a algunos de ustedes esto les sonará a las temibles y monstruosas entidades de los Mitos de Cthulhu, supuestamente, creados por la calenturienta mente de Howard Philippe Lovecraft. El problema de todo ello es que no es fantasía, sino su visión de la Realidad de los seres con los que compartimos este Mundo, porque ellos son sus verdaderos habitantes primigenios y nosotros somos los invasores. Unos soldados infiltrados para exterminarlos a ellos y a su Mundo. Un Mundo infecto y maléfico que, de no contenerse, podría propagarse por todo el Cuerpo del Pleroma.


Somos un Agente Infeccioso programado cuya misión es extirpar un cáncer contagioso con metástasis en todo el Universo. Nuestra Procedencia ya la conocéis, como partículas fragmentadas e individualizadas de un Ser Cósmico extramadamente poderoso y conocido, por los gnósticos, como el Demiurgo. No nos recompondremos, como tal Ser, hasta que hayamos, la Humanidad, cumplido con nuestra Misión Sanitaria.


Éste Mundo no es lo que te han contado en la Escuela. Es un Mundo putrefacto y podrido en permanente expansión. Una expansión que resultará imparable si no cumplimos con nuestra Misión. Una misión complicada, dado que nuestros cuerpos provisionales están constituidos por la misma materia que debemos de combatir. Eso significa que, en nuestro interior, existe una Batalla entre nuestra misión cósmica programada de destrucción y el instinto de supervivencia de las células que componen nuestro Organismo.


Y en esa Guerra andamos.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C