jueves, 23 de diciembre de 2021

Lección 36, Octavo Grado, Tercera Orden

 " El Arrebatamiento"


La Biblia, incluido el Nuevo Testamento, está considerada por muchos cristianos como un Libro cargado de profecías que se irán cumpliendo según se acerque el final de los tiempos.


Desde hace tiempo, son muchos los grupos evangélicos que han tomado frases bíblicas, fuera de contexto, como sentencias enlatadas, para después de reordenarlas, con el fin de que digan aquello que su imaginación previamente ha elucubrado.


En ese sentido existen algunas profecías bastante espectaculares. De una de ellas ya hemos hablado, la Marca de la Bestia, que impediría a aquellos que no la posean, "comprar o vender, viajar o realizar cualquier tipo de actividad social". No volveremos sobre ello; pero pareciera que estos tiempos, que ahora vivimos, son testigo de aquellos acontecimientos profetizados.


Pero si existe una Profecía cuya espectacularidad, en caso de cumplirse, estaría fuera de toda duda, esa sería la del arrebatamiento de la Iglesia, lo que supondría que un cierto número de personas, en un momento determinado, desaparecerían, sin más, para ser preservadas de una Gran Tribulación, la cual llegaría con la toma del poder mundial por parte del Anticristo. 


"Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor."

(Tesalonicenses 4:17)


Ese antes del "Luego nosotros" de Tesalonicenses significa que los muertos serán resucitados por el Señor, en su Segunda Venida en el Aire, y después los que queden y hayan sido elegidos serán elevados y transformados sin conocer la Muerte. Estos sucesos, si se leen, dentro de su natural contexto literario, sucederían justo antes de la llegada del Señor en el Aire, al final de los tiempos, cuando la Tierra y los cielos sean destruidos, antes del Juicio Final.


"Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que Él está cerca, a las puertas"

(Mateo 24:33)


Los acontecimientos actuales, incluida la imposición dictatorial de la Marca de la Bestia, son evidencia de que nos encontramos en el preámbulo de algo muy gordo y que fue predicho en las Sagradas Escrituras de los cristianos. 


Evidentemente, muchos serán los que hablen de meras coincidencias o planes premeditados; pero está claro que, de suceder el Arrebatamiento de la Iglesia, cosa que está por ver, sería muy complicado refutar tal Profecía. Aún así ya hay quienes, estando en contra, previendo que estos singulares hechos pudieran acontecer, nos hablan de rapto por parte de ciertas entidades extraterrestres o debido a algún acontecimiento cientificista de origen cuántico "el Blue Beam" a causa de la Tecnología "Haarp" u otros experimentos secretos. Ya hay alguna Serie de Televisión, producida por una Entidad Sionista y de convicción atea "Leftovers" de Damon Lindelof, que pretende ofrecer una explicación, de tal índole, para el caso de que sucediera tan extraordinario acontecimiento, desvinculandolo, por lo tanto del hecho de la Segunda Venida de Cristo.


"Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor."

(Mateo 24:40-44)


"Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; uno será tomado y el otro será dejado."

(Lucas 17:34)


"En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados."

(1a de Corintios 15:52)


Existen, dentro de ésta supuesta Profecía, diversas teorías acerca del momento concreto de su acontecimiento. Unos opinan que ese rapto de personas se produciría, como hemos dicho, antes de que el Anticristo tome el Poder Mundial, sentándose en el trono del Templo, aún no reconstruido, de Jerusalén y otra, la que en verdad se deriva del relato bíblico, justo con la llegada del Señor en los aires antes de la definitiva desaparición de los cielos y de la tierra, pues como fuera profetizado no habría un segundo diluvio, sino que la destrucción sería por el fuego purificador, cuando las estrellas caigan sobre la Tierra, significando ese evento, la implosión del Universo en una suerte de Big Crunch, que estaría previsto por nuestra actual astrofísica.


Otros, con el fin de compatibilizar ambas perspectivas, opinan que se trata de dos acontecimientos diferenciados; es decir que, en primer lugar, habría un arrebatamiento previo de los verdaderos creyentes con el fin de preservarlos de la Gran Tribulación que traerá el Anticristo y por otro lado, un segundo arrebatamiento, este ya definitivo, justo antes de la segunda venida del Señor, de la destrucción del Universo y antes del Juicio Final.


Según nuestro humilde criterio, tales acontecimientos, al menos el del primer arrebatamiento antes de la toma de poder del Anticristo, es improbable en tanto que la Biblia, incluido el Nuevo Testamento no debería de tomarse de forma literal sino en forma alegórica mediante un lenguaje simbólico dirigido a su interpretación por nuestras almas.


La llegada del Señor en los aires y nuestra transfiguración para recibirlo, es interpretable mediante el proceso de la alquimia espiritual tras la cual, el aceptar a Cristo nuestro Señor conllevaría la transmutación plena de nuestro Ser, con el fin de poder entrar, en forma inmaculada, a nuestro Hogar Celeste.


Nosotros, desde aquí, no estamos rechazando el que la Profecía del Gran Rapto fuera posible. Puede ser que ciertos pasajes tengan que interpretarse tanto de forma alegórica como de forma literal. Tal parece que eso está sucediendo con la imposición de la Marca de la Bestia y la imposición de una Dictadura económica a nivel Mundial. Si eso está sucediendo, ¿por qué deberíamos de dudar acerca de que el Arrebatamiento de los creyentes fuera a proceder?


Nos mantendremos expectantes ante los próximos acontecimientos y de suceder, no lo sabemos ni podremos determinar ni el día ni la hora. 


Estaremos completamente seguros de que no se tratará ni de una Invasión extraterrestre ni de una maniobra mediante el famoso "Haarp" del poder de Nuevo Orden Mundial.


Desde luego, de suceder tal acontecimiento, sería algo espectacular y extraordinario. Aún así, los enemigos del Señor ya planifican algún tipo de posible explicación racionalizada, de producirse tal Evento.


Para concluir diremos que el Arrebatamiento es un hecho real que sucede, en cualquier instante, a cualquier individuo que acepta, a Cristo, en su, alegóricamente hablando, Corazón, produciéndose en su interior la necesaria transformación que posibilite a la Personalidad, redimida, elevarse al Plano Celestial.


¿Cómo podría eso ser posible, si se nos dice que de aquí o salimos todos juntos o no sale ninguno?


Puede parecer un poco complicada la explicación; pero es tan simple como discernir que éste Mundo pertenece a una célula espacio temporal, infinitesimal respecto a la infinita eternidad del Pleroma. Ciertamente, relativamente, para nosotros el tiempo supone un lapso más o menos prolongado; pero de cara al Pleroma, toda la Vida del Universo desde su formación a su futura extinción, no es ni tan siquiera un mero suspiro. Esto quiere decir que nuestra salida progresiva de éste Plano, con la Transición del fallecimiento, es una mera ilusión propia de un entorno espacio temporal. En realidad todos entramos como una unidad y todos saldremos como la Unidad que jamás dejamos de ser.


Que se superponga el simbolismo con la realidad, no deja de ser otra cosa que sincronicidades entre los diferentes planos de existencia; es decir, la verdad de una cosa no quita la veracidad de la otra y nuestra vida única y actual es tanto nuestro Nacimiento, nuestro Apocalipsis y nuestra Redención, Resurrección o Transfiguración. Parecemos salir antes y después que otras personas; pero, paradójicamente, por diferencias dimensionales nuestro regreso al Hogar Celeste será simultáneo y al mismo tiempo.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C