lunes, 30 de mayo de 2022

Lección 89, Octavo Grado, Tercera Orden

 "La Masonería y el Cristianismo"


-De cómo el agua y el aceite no se pueden mezclar-


Ciertamente la Iglesia Católica tiene catalogada a la Masonería como su enemigo número uno; pero el Catolicismo no es la única institución denominada como cristiana. Sobre todo, en algunos ámbitos, pocos la verdad, de las iglesias evangélicas, la pertenencia a la Masonería no está mal vista. Un País donde esto es más evidente es en Chile, donde algunos de sus pastores también son hijos de la viuda; pero eso no quiere decir que esté bien visto por el conjunto de la Iglesia Evangélica Chilena; pero, en cierto modo, eso es natural en cuanto que muchos telepredicadorez evangélicos han convertido su Credo en una suerte de lucrativo negocio.


El Cristianismo, el verdadero, no admite secretismos, aunque sus enseñanzas hayan sido transmitidas mediante parábolas y alegorías; mientras que la Masonería, Orden autodenominada, como discreta, aún esconde secretos y prácticas juramentales de dudosa moralidad y, me atrevería a decir, legalidad. No, no vamos a desvelar nada; pero invitamos a nuestros lectores a que investiguen minuciosamente en Internet. Hoy está, aunque un tanto enredado, todo en la Red.


En la Masonería, en cada iniciación se realizan juramentos, tradicionales, muy rudos y que te vinculan a ella, de por vida, tanto en obediencia como en lealtad. Estas cosas, para cualquier Cristiano, ya sea Protestante o Católico, son algo inadmisible y que va en contra del Evangelio de Jesús de Nazaret: "No te arrodillaras ante nadie que no sea el Señor tu Dios"; es decir, al menos del Nuevo Testamento. Así son las cosas y hay que decirlas para que nadie se llame a engaño. En definitiva, no se puede servir a dos señores como no se puede andar, al mismo tiempo, por las dos orillas de un río.


Sin ánimo de criticar a nadie, de forma Personal, un Predicador, Sacerdote o Pastor que, al mismo tipo, sea Masón, me da a mí que posee las manos atadas para poder cumplir con la totalidad del Ministerio del Señor; es decir, no me merecería confianza, en tanto que colocados en una disyuntiva ¿a quien serviría, a Cristo (al Cielo) o a la masonería (al Mundo)?


Expuesto lo anterior ¿A que podría deberse la doble condición de Masón y Cristiano en algunas confesiones cristianas…? Podría dejarlo a su consideración; pero sería, de mi parte, un comportamiento ladino y que no pienso permitirme. Pueden existir múltiples causas; del mismo modo que hay muchos estudiantes rosacruces que también son miembros de la Fraternidad Masónica.


Los más visibles, para cualquiera, podrían ser intereses profesionales o relacionales; es decir, por motivos laborales o familiares, el pertenecer a la misma fraternidad que nuestros superiores o emparentados podría ser un buen motivo para prosperar social o económicamente. Así se pertenecería a la Masonería no porque fuese algo compatible con nuestra Confesión Religiosa, sino por meros intereses materiales. Ojo con la falsa y mentirosa premisa de: "La Masonería y la Rosacruz son complementarias y buscan un mismo objetivo"


Ahora bien, existen otras causas, un tanto más inconfesables, y que pueden unir puntualmente a personas de muy diferentes creencias. Esto sucede cuando se tienen enemigos comunes. Ya conocen aquello de "El Enemigo de mi Enemigo es mi amigo". Ésta característica, en Países Católicos Fundamentalistas, también puede ser una causa comprensible de que tanto masones como protestantes hayan creado alianzas de colaboración por un fin común, básicamente sobrevivir; pero, repito, eso no quiere decir que la Masonería y el Cristianismo posean metas comunes y, por lo tanto, que, en parte, pudieran ser compatibles.


El Interés Sionista, al final de todo, puede ser el trasfondo definitivo que hermane a Masones y ciertos ministros relevantes de las iglesias protestantes. En las Iglesias Evangélicas por ese afán profético y en el que Israel juega un papel verdaderamente importante, en tanto que su unificación y prosperidad debería de ser previa a la llegada del Señor en las nubes. En el caso de la Masonería es evidente en cuanto su origen es eminentemente Sionista y proclive a la creación de un Imperio Teocrático, a nivel mundial, que gobierne sobre la Tierra con justicia. 


Jesús dijo que su Reino no era de éste Mundo, el Israel Sionista pretende el dominio del Mundo prometido por su Dios Jehová. La Masonería persigue la Utopía de convertir el Mundo en un Paraíso de Justicia y Felicidad. Bien, ese frágil punto es el único que une a una parte de las iglesias protestantes con la masonería y, en ese sentido, se han convertido en los auténticos propagadores del Sionismo y, además, en los protectores del Pueblo de Israel.


Salvo en algunos grados elevados como los rosacruces u órdenes colaterales, como las Sociedades Rosacruced o Templaria, los rituales de los grados masónicos, en general, son más judíos que cristianos. Esto no es evidente, al comienzo, cuando un Masón acaba de comenzar su Carrera Iniciática; pero, conforme va progresando y si es capaz de conservar su independencia intelectual con el paso del tiempo, lo cual es complicado, se va dando cuenta de la estrecha relación que mantiene la Masonería con el Judaísmo; una relación que ya no es tan evidente respecto del Cristianismo y el Rosacrucismo salvo, como hemos dicho, en algunos pocos casos muy puntuales.


Ciertamente podríamos contar muchísimo más; pero ni podemos ni queremos, en tanto que, como personas de honor, no podemos traicionar nuestros juramento y no es por miedo, os lo aseguro, sino por honestidad y respeto.


Hoy en día, la Iglesia Católica y la Masonería parecen enemigos irreconciliables; pero están condenados a entenderse entre sí dado que sirven al mismo Dios, son dos patas de un mismo banco. Hoy, ya mismo, el Santo Padre del Vaticano, Francisco, está predicando por la obediencia absoluta hacia las Instituciones Internacionales que nos están imponiendo el Nuevo Orden Mundial; es decir, a la ONU, la OMS, el FEM, etc, etc... 


Un Orden Mundial que ha sido diseñado y cocinado en las más altas instancias de la propia Masonería. La Masonería es, huyendo de su sentido peyorativo, una Escuela Maquiavélica; en tanto que "El fin justifica los medios". Eso quiere decir, que entabla alianzas, en cada momento, con quiénes más le interese; pero eso no quita para que, más adelante pudiera cambiarlas si la situación así lo requiriese.


No se puede pactar con el lugarteniente de Satanás para atacar a Satanás, porque, en cualquier momento, ese lugarteniente te pondrá al pie de los caballos de su verdadero Amo.


Recuerden, el verdadero Cristiano conoce que éste Mundo es un lugar de tránsito hacia el verdadero Hogar, en el Reino Celeste, el lugar donde posee su Trono Cristo el Señor. Y eso es algo que los estudiantes rosacruces deben de tener, siempre, muy en cuenta. Por el contrario, tanto la Masonería como el Sionismo Judío persiguen el gobierno de su Dios, Jehová-Yaveh, en la Tierra.


Llegará un instante, no muy lejano, en donde estarás obligado a elegir un sendero y abandonar el otro, porque mientras el arroyo es chiquito podrás ir con un pie en una orilla y con el otro por la otra; pero cuando el arroyo ensanche y se convierta en Río tendrás que decidir el Camino a tomar. Es importante que esa decisión la tomes cuanto antes y mientras el arroyo aún es estrecho.


O estás con Cristo o con el Mundo, no hay otra. Tu decides.


Aralba R+C