sábado, 13 de noviembre de 2021

Lección 31, Octavo Grado, Tercera Orden

 "XVIII, XIX y XX, siglos de avances científicos y charlatanería mágica"


Hoy, en pleno Siglo XXI, a pesar de la absurda proliferación de la superchería New Age y sus burdos negocios de seudoterapias, talleres, y cientificismo lelo; no posee el alcance que tuvieron, de mano de laureados charlatanes, en los siglos mencionados.


Las pseudociencias mágicas siempre han prosperado, de forma paralela, al auténtico avance científico y su caldo de cultivo siempre fueron las clases populares con un nivel intelectual más bien bajo; pero también alcanzaron a notables miembros de la élite intelectual.


En el Siglo XVIII se comenzaron a realizar grandes avances en paleontología, antropología y arqueología; pero, de forma paralela, surgieron los primeros fraudes e imposturas. De algún modo, siempre, el avance científico ha sido acompañado por listos de diferente pelaje y que han pretendido fama y notoriedad, a veces, con bastante éxito; pero, al final, la propia Ciencia los ha terminado desenmascarando como embusteros y falsarios.


En el Siglo XVIII nace la Egiptología; pero también la Masonería con sus mitos y leyendas. La Masonería, desde sus inicios, siempre fue una frustífera cantera de charlatanes y embusteros engañabobos de la nobleza, tales que los famosos condes de Saint Germain y Cagliostro o los muy conocidos Mesmer, Casanova y el Marqués de Sade.


La Ciencia se estaba generando, entre bambalinas, a la sombra de la superstición medieval que había sobrevivido tanto al Renacimiento, con la recuperación de la Cultura de la Grecia antigua, como al Movimiento Reformista Protestante y del Iluminismo Rosacruz del Siglo XVII.


La muy extendida y, con cada día más poder, Masonería influyó, notablemente, tanto en la divulgación de los incipientes avances científicos mecánicos y eléctricos que tomarían cuerpo en el Siglo XIX en la Revolución Industrial, como en la transmisión de una Historia "underground" paralela, tan falsa como inventada. Ahí surgen, por ejemplo, los mitos templarios y cátaros que, con el tiempo, terminaron convirtiéndose, en muchos aspectos, en Historia aceptada. "Tanto se repite algo, aún siendo inventado, que termina transformándose en verdad"


El Siglo XIX es la época, por antonomasia, de la Ciencia y donde se postulan, a todos los niveles, las más importantes teorías científicas. A nivel tecnológico, tanto la mecánica como la electricidad abandonan sus laboratorios y estudios teóricos para convertirse en algo cotidiano y al alcance de la ciudadanía. Surge la maquinaria industrial, el tren y los automóviles. La Energía eléctrica se convierte en realidad y vislumbra el futuro nacimiento, en el Siglo XX, de la electrónica y con ella el nacimiento de la Era Cibernética; pero al mismo tiempo, tras el decaimiento de la religión tradicional de Occidente, surgen novedosas supersticiones como el espiritismo y la teosofía. Bajo éste paraguas, a mitad entre la Ciencia y la Superstición; de nuevo, de la mano de la Masonería en contubernio con la Sociedad Teosófica, comienzan a surgir movimientos, supuestamente rosicrucianos, tanto en el Continente, La Rosacruz Cabalista de Stanislaus de Guaita, la Rosacruz Católica de Josephin Peladan y el Martinismo del gallego, nacionalizado francés, el Dr Encause más conocido como Papus y Sedir. 


Al otro lado del Canal de la Mancha, un masón oficinista de baja cuna, Mc Gregor Mathers, de dudosísimo origen escocés, de la mano de dos viejos hermanos masones, se saca de la manga la archiconocida "Golden Dawn" que pretende ser la descendiente directa de la antigua Orden Masónica Alemana de "La Rosacruz de Oro del Antiguo Sistema", previo paso, claro está, por la masónica Sociedad Rosacruz Inglesa y a la que los tres hermanos pertenecían.


Mathers fue tan Genio como Charlatán en sus lides literarias y a pesar de su cierto anonimato buscado, en favor de unos imposibles, maestros desconocidos de una Rosacruz alemana de improbable existencia, salvo la aportación de la larga mano del aún mayor Genio, Rudolph Steiner. 


En realidad, todo lo que llegó a ser la Golden Dawn, durante su corta y efímera vida, fue debido a éste Oficinista venido a Masón gracias a un viejo alquimista amigo de su juventud. Mathers fue capaz de recuperar viejos grimorios y el Lenguaje mágico "Enochiano" de Jhon Dee, creando una estructura completamente inventada, con sus grados copiados de la antigua Rosacruz de Oro Masónica y de sus actuales sociedades rosacruces, aunque aliñada con conceptos egipcios, teosófica y rosacruces. De ésto último más bien poco.


Aunque el Genio de Mathers se llevó de calle a muchos grandes intelectuales de su época, de poco le valió, pues al trasladarse, con su esposa a Francia, su Orden se desmembró por la maquiavélica intervención de Crowley, quien en su día fuera el niño rico mimado de Mathers y que, a la postre, se convertiría en su peor enemigo y quién le diera su definitivo golpe de gracia.


En Alemania estaban el filántropo Masón, Theodor Reuss y su OTO, el teósofo Franz Hartman y su Rosacruz Esotérica y Rudolph Steiner con su Antroposofía de claros orígenes teosóficos y que pretendía hacer renacer la esencia Rosacruz, en Alemania, aunque con otro nombre.


En América surge un Movimiento Mágico de la mano del afroamericano P. Beverly Randolph, que daría origen, en Estados Unidos, ya en el Siglo XX, de la mano del Reverendo Clymer, la Fraternitas Rosae Crucis. En Oceanside, el danés, nacionalizado estadounidense, Max Heindel, tras asistir a las clases magistrales de Rudolph Steiner en Alemania, en 1909 funda la Rosicrucian Fellowship. Una Fraternidad esotérica, basada en la clarividencia muy cercana a la mediumnidad del Espiritista Edgar Caice; pero a caballo entre la Masonería y el Catolicismo; es decir, un rosacrucismo de nuevo cuño, inspirado en la Obra de Rudolph Steiner; pero modificado a las maneras del Nuevo Mundo, esto último según palabras de su Autor.


En 1915, el inteligente y espabilado Spencer Lewis, que al igual que Max Heindel, había sido miembro de la Sociedad Teosófica en Estados Unidos, funda la AMORC, Antigua y Mística Orden Rosae Crucis. Lewis adquiere diversas patentes europeas, algunas de las cuales desechará, como la procedente de la OTO, dada la mala fama adquirida por culpa de Crowley y otras publicitadas como la francesa y heredera de Peladán la Rosacruz Católica de la mano de sus herederos. El caso de la AMORC es, en cierto modo, similar al de la Golden Dawn, en el sentido de su originalidad, procedente de la imaginación de su Autor y Fundador. Si la Golden Dawn poco tenía que ver con la Rosacruz del Siglo XVII, menos tenía que ver el invento del Sr Lewis; pero, a partir de ese momento, gracias a sus dotes mercantiles y publicitarias así como a sus buenas relaciones, la supuesta Rosacruz pasó a fundar su Sede en San José, California, el paraíso estadounidense de las sectas.


Del Círculo alemán al que pertenecían Theodor Reuus, Franz Hartman y Rudolph Steiner, partiría a España primero y México después el médico naturópata alemán Krum Heller y que sería tan importante, en Latinoamérica, para fundar su Escuela Rosacruz "La Fraternidad Rosacruz Antigua"


La falta de iconos en la jovencísima América del Norte; es decir, Estados Unidos, tuvo mucho que ver en la aceptación de todo lo relacionado con la Masonería y otras sociedades esotéricas de procedencia Europea y Británicas. De hecho, hoy en día, el OPUS DEI, es mucho más importante en los Estados Unidos que en España, donde nació de la mano de Monseñor Escribá de Balaguer, en plena época franquista.


Diversas rosacruces que, poco o nada, tenían que ver con la Científica Rosacruz Alemana y que inspirara, en Inglaterra, el nacimiento de la Royal Society, mediante su hija putativa la Masonería, se instalarían en las tierras del Tío Sam.


Mientras tanto, el Espíritu Rosacruz, sin llevar su nombre, impregnaría a Comenius y su Pedagogía del Conocimiento de Todo a disposición de todos "La denominada Pansophía", que pasaría a las instituciones universitarias de todo el mundo y, por ende, al mundo científico e intelectual actual.


Ahora bien, hoy tanto ricos como pobres, eruditos y analfabetos, tienen a sus disposición a las dos rosacruces. La que sigue defendiendo la superstición medieval o aquella otra que sigue buscando una Reforma Integral del Mundo.


Nuestro "Colegio Invisible de la Rosacruz", sin constituirse en escuela o competencia de nadie aboga por la segunda Tesis.


En tus manos queda.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C